Mucho se habló en el comienzo de la pretemporada de la obsesión de Dillon por contar con Franco Valori (foto) como refuerzo y ayer el volante central empezó a justificar esa decisión porque se convirtió en el mejor de Desamparados y también de la cancha. Con mucha marca, gran sentido del corte, asistencia clara y personalidad para ganar en casi todas, Valori fue clave en el dominio del mediocampo de Sportivo. Un escalón más abajo se ubicó Pedro Terrero, el juvenil pocitano, que impresionó a todos con su frescura en ataque.
