“¿Estamos en San Juan o en Bolivia?”. “¿Será un carnaval de invierno?”. Estas fueron algunas de las preguntas que hicieron unos turistas porteños que llegaron ayer a conocer la Catedral y que se encontraron con un espectáculo plagado de color y brillo. Eran los danzantes de Nuestra Señora de Copacabana, patrona de Bolivia, que se reunieron en este iglesia para rendirle honor a la Virgen. Los turistas se quedaron para verlos danzar por el microcentro.
El guía les dijo que tenían que continuar el viaje. Pero los porteños se quedaron para ver la procesión bailada. Es que al colorido de los trajes de los danzantes locales se sumó el brillo de la vestimenta de los 50 caporales que llegaron desde Mendoza.
Por fin el guía logró convencer a los turistas de continuar el viaje, aunque la salida se retrasó un poco más. Faltaban 2 mujeres que formaban parte del contingente. Luego de casi media hora de búsqueda las encontraron dentro de la Catedral, entre las cientos de personas que estaban participando de la misa en honor a la Virgen de Bolivia. Las mujeres se quedaron dentro del templo para escuchar a 2 chicos que cantaron alabanzas a la Virgen en español y en quechua, uno de los idiomas originarios de Bolivia.
Luego de la celebración de la misa comenzó el baile de los danzantes por la Central que atrajo al público.
Estos festejos fueron organizados por la Asociación Fraternidad Cultural Boliviana Centralistas. Paralelamente, otro grupo de bolivianos hizo su propia fiesta y procesión por la Virgen en el barrio Aramburu, en Rivadavia.

