En Londres, donde participó de la cumbre del G20, la presidenta Cristina Fernández, quien mantenía una amistad con el líder radical, evocó su figura y recordó que compartieron el “último acto público” de Alfonsín, en la Casa de Gobierno, cuando decidió colocar su busto de ex presidente.

Cristina dijo que sabía que de esa forma “cumplía con algo que todos los argentinos sentíamos en el fondo, la idea indisoluble” de que Alfonsín simbolizaba “el advenimiento de la democracia en Argentina”.

La Presidenta adelantó su regreso de Londres 24 horas para poder presentar el viernes por la mañana sus condolencias a la familia Alfonsín ya que no pudo asistir al funeral.