Hasta los 34 años de edad durante la evaluación se tiene en cuenta la historia clínica personal y la historia familiar (se indaga si hay antecedentes de enfermedades en los padres y los abuelos) y se indica un electrocardiograma en reposo. En algunos casos se les puede pedir una prueba de esfuerzo. Con estos resultados el médico puede detectar si la persona está apta para la actividad física moderada o rigurosa. Pasados los 34 años, la PEG (ergometría) pasa de ser un examen opcional a, casi, necesario. En tanto que para los deportistas mayores de 65 años, la PEG se torna obligatoria.

Fuente: Asociación Metropolitana de Medicina del Deporte.