En pleno festejo por los 25 años de su creación, los alumnos de primaria miembros del denominado Eco Club de la Escuela Antonio Torres turno tarde se paseaban con sus chalecos verdes distintivos y alentaban a sus compañeros a limpiar sus aulas y tirar en los basureros los desperdicios y sobrantes de torta que ellos mismos habían hecho para la celebración. Es que, tanto en los patios como dentro de cada curso de la escuela y tanto en los docentes como en los chicos, la conciencia ecológica es grande. Así se destaca esta comunidad educativa que, además de haber obtenido premios en lectura comprensiva y olimpiadas matemáticas y de hacer trabajos solidarios, también se dedica de lleno a un sinnúmero de actividades para cuidar el medio ambiente. Tanto así que se autodefinen con orgullo miembros de una "escuela ambientalista".

El primer trabajo que hicieron fue una medición de gases tóxicos en los autos que pasaban por la puerta de su escuela. La tarea estuvo en manos de los alumnos de los grados superiores de la primaria, que salieron a la calle con sus docentes, inspectores de la Subsecretaría de Medio Ambiente y oficiales de la Policía. Luego pararon medio centenar de autos y con un aparato especial conectado al caño de escape midieron los niveles de contaminación. El resultado fue todo un éxito, aunque preocupante: varios conductores fueron multados porque sus vehículos emanaban niveles más elevados de gases que lo permitido por ley. Al poco tiempo, por una investigación similar, ganaron un concurso auspiciado por la empresa Ecogas.

Luego vinieron tareas de reciclado de papel, cartón y botellas mientras que, a su vez, juntaban tapitas plásticas de botellas para enviar al Hospital Garrahan, de Buenos Aires. Entre conferencias y folletos y afiches informativos que hicieron, también se dedicaron a instalar más tachos de basura y hasta una batería de cestos (donados por la Subsecretaría de Medio Ambiente) para separar residuos reciclables. Y eso entre otras actividades especiales como una encuesta que realizaron los alumnos recorriendo las calles aledañas al establecimiento para hacer un análisis sobre la contaminación y crear conciencia en la población. Las conclusiones les revelaron que si bien la gente se quejaba por la gran cantidad de basura que había en las veredas, cunetas y calles y por los roedores y palomas, también admitía que poco hacían para cambiar la situación.

La tarea de los alumnos comenzó en el 2008 con el proyecto "SOS Planeta Tierra". Por ser un plan institucional están involucrados en él todos los docentes, que fueron capacitados por Medio Ambiente, y los 450 alumnos de la escuela, que se convirtieron en agentes multiplicadores enseñando a su familia y amigos a cuidar el medio ambiente. Por eso mismo los contenidos ambientalistas se dictan en todas las materias. "En Matemática aprovechás para hacer mediciones de contaminación, en Plástica hacés los afiches o basureros, y pasa lo mismo en Lengua, Sociales, Etica y el resto de las materias. Lo que hacemos es adaptar los contenidos", comentó Lorena Marinero, una de las tres coordinadoras encargadas del proyecto, junto a Liliana Torres y Adriana Blanquier.

Por estos días, en el turno tarde están de fiesta. Es que si bien el aniversario de ese turno fue el 11 de abril pasado, el acto protocolar para celebrar los 25 años será el próximo 26 de abril a las 16:30, en el edificio escolar.