La escasez de combustibles no es un hecho que pueda solucionarse a corto plazo. Según la publicación Surtidores.com, en base a datos oficiales de la Secretaría de Energía de la Nación, hoy la Argentina produce alrededor de un 8% menos de naftas que en 1994 (6,7 contra 6,2 millones de m3/año). Pero en aquel momento en el país había un parque automotor de 3,4 millones contra los actuales 9,4 millones de vehículos. Por diferencias de precios con el mercado externo, cada vez es más difícil que el faltante se compense con importaciones. En los primeros meses de 2011 ya se importaron 106 mil m3 de nafta, que alcanzaron para cubrir una semana de demanda nacional, y en el 2010 había sido récord histórico de importación con 140.000 m3, pero en 12 meses. Hace 2 meses, por los conflictos salariales petroleros en el Sur del país las existencias de hidrocarburos en las refinerías descendieron notablemente: Según la Nación, el stock de reservas de naftas y gasoil de las principales empresas del mercado cayó 8,54 % en comparación con el 2010. Y Petrobras y Esso fueron las que reportaron los mayores descensos aunque el recorte alcanzó a la totalidad de las petroleras. La disminución de los volúmenes de abastecimiento afectó en gran medida al gasoil, no así a las naftas, un producto cuya demanda no para de crecer. En los primeros cinco meses del año, y respecto al año anterior, la venta de combustibles creció en todo el mercado un 6,2 por ciento, aunque en el mes siguiente y especialmente en julio, el consumo aumentó de manera exponencial agotando las reservas y provocando un marcado desabastecimiento en los surtidores.