Algunos saben mucho de física, en cambio a otros los motiva la química; pero a todos les apasiona investigar. Para ellos aprender es divertido. Son cuatro jóvenes con inquietudes para investigar y crear mediante actividades científicas. Ellos integran el club de Ciencias y Tecnología "Un Nuevo Mundo", que funciona cada sábado en la escuela Industrial "Domingo F. Sarmiento.

Actualmente, el club de ciencia está conformado por 25 jóvenes de entre 13 y 19 años, que cursan el nivel secundario de los institutos preuniversitarios de la UNSJ o incluso pueden seguir colaborando una vez que egresaron. Diario de Cuyo convocó a algunos de ellos: Franco Terenti, que cursa segundo año; Alejandro Escobar, Nicolás Damiani y María Sol Ferrá están en séptimo año; y María Emilia Bustos empezó este año la universidad.

El club de ciencia "Un nuevo mundo", que nació en 2008, es para ellos un espacio donde las ideas se convierten en prueba y error hasta obtener un resultado productivo. Creen que los niños pueden pensar como científicos porque la imaginación está a flor de piel, pero a veces en la escuela pueden perder ese interés. También, dijeron que seguirán una carrera universitaria en la que podrán aplicar los conocimientos científicos aprehendidos en el club de ciencias. Además, aseguraron que se desempeñarían en el país, pero no tendrían problemas en emigrar a otras latitudes del planeta si el objetivo es adquirir más conocimientos.

"Para mí el club es como una segunda familia, el ámbito de trabajo es muy cordial donde puedes dar a conocer tus ideales sin ningún problema o reclamo. Empecé cuando entré a la escuela, es decir, hace 7 años. Ahora curso mi último año", dijo Nicolás Damiani (18) que ha participado en varios proyectos como: rellenos Sanitarios, el mundo de las lamparitas, un invernadero y ahora está trabajando en un proyecto personal del cual no dio detalles.

Dentro del club de ciencias también está Alejandro Escobar (18), quien conforma junto a María Emilia, Alberto Escobar y Mariano Montañez un grupo de trabajo en el que desarrollaron el SATSEI (es un Sistema de Alerta Temprana de Sismos). "Tenía 13 años cuando ingresé a la secundaria y los profesores nos dieron una charla sobre lo que era el club. Me interesó. Hemos hecho trabajos que han sido premiados y reconocidos como el microscopio con puerto USB y ahora estamos concursando con el trabajo SATSEI, que es una plataforma de alerta temprana de sismos", dijo Alejandro Escobar. Precisamente, este último trabajo surgió hace un año y medio y también participó María Emilia Bustos (19) quien definió que "el club de ciencia es un espacio que te permite aprender mucho. Está muy bueno porque es imposible aburrirse. Los profesores enseñan mucho y se trabaja en varios proyectos que luego los presentamos en distintos concursos y eventos".

Franco Terenti desarrolló con Matías Viltez un proyecto que consiste en un humidificador. "Lo que intentamos hacer es humidificar un ambiente, incorporando humedad relativa en un ambiente mediante vapor. Esto serviría para lugares que requieren de humedad como por ejemplo un museo, un hospital para asentar un tipo de hongo; también, para tratar un tipo de asma o gente que tiene problema con el tabaquismo, porque en el sistema respiratorio tenemos un humidificador natural en la nariz y el tabaco lo afecta", explicó el pequeño de los investigadores.

Alejandro Escobar fue contundente y dijo que "muchas veces es así: hay chicos entusiastas, pero cuando van a la escuela el espíritu por saber cosas o explorar un poco más se pierde porque la educación está muy sistematizada. Es decir, los chicos se concentran más en aprobar las materias que en profundizar el estudio. También, pasa por algunos profesores que no son motivadores para enseñar". Además, tiene asumido que en la escuela a los chicos del club se lo considere como "los nerd" (inteligentes o sabelotodos). "Es común que nos llamen así, pero no me afecta porque, particularmente, no me siento así sino un joven con ganas de aprender", dijo Escobar.

Algunos de estos jóvenes, mientras cursan la secundaria ya tienen definido qué seguir estudiando en el futuro. En el caso de la chica Ferrá, dijo que seguirá medicina. Escobar sostuvo que estudiará ingeniería.

Por su parte, Damiani está seguro de seguir una carrera relacionada con todo lo que aprendió en la escuela y en el club.