El centro se tiñó de tradición, color y religión. Es que la comunidad boliviana cerró la novena en honor a su patrona, la Virgen de Copacabana y deslumbró a todo aquel que pasaba por inmediaciones de la Catedral.
La Virgen de la Candelaria de Copacabana es una de las advocaciones más antiguas de la Virgen María en América, venerada en Copacabana, en el departamento boliviano de La Paz. Fue coronada y declarada “Reina de la Nación” en 1925.
La marcha de los “caporales”, bailarines con cascabeles sujetos a sus piernas que remiten a épocas de amos y esclavos, parodiando a los opresores y reivindicando a los oprimidos, atrajo la atención del público.

