’Creo que es salir de la frivolidad del tatuaje, es cambiarle el sentido. Siento que un tatuaje en una cicatriz que generó tanto dolor es un cambio en la vida. Hubo gente que se fue llorando de mi estudio, emocionada por no ver más su cicatriz, y eso para mí fue muy movilizante’, contó Lily Munster. Ella es una reconocida tatuadora y como aporte a las mujeres que tienen cicatrices como consecuencia de sus luchas contra el cáncer, especialmente a las que fueron sometidas a mastectomías, les realiza tatuajes sin costo alguno, para taparlas.

’La idea surgió tras hablar con mujeres que padecieron la enfermedad y ofrecer mi experiencia y recursos en un tatuaje con este fin para mí es una forma de solidaridad. De hecho, hasta me ofrezco a ir con ellas a sus dermatólogos y oncólogos, porque todas las cicatrices son diferentes y tienen sus tiempos, así que es importante tener la mayor información posible antes de tatuar. Me involucro mucho porque siento que estos tatuajes van más allá de lo estético’, dijo Lily (34).

Para la tatuadora, poder tatuar sobre la cicatriz que dejó por ejemplo una mastectomía tiene un significado muy intenso. ’Es lo que llamo tatuaje terapéutico, porque esa marca física que deja el tatoo influye satisfactoriamente en lo psicológico. Una mastectomía es una cirugía muy fuerte para las mujeres, es sacarnos una parte muy importante del cuerpo, la que da de mamar a nuestros hijos. Y un tatuaje que tapa esa cicatriz es un cambio profundo a la hora de mirarse al espejo. Cada diseño lo hablamos mucho tiempo, hasta llegar al dibujo ideal. Por eso, antes de empezar cada trabajo tenemos varias reuniones’, contó Lily, mamá de Dago, su niño de 4 años.

María Eugenia Ruarte (36 años, cuatro hijos) fue una de las primeras en tatuarse sobre una cicatriz. ’Lo hice porque era como tapar una marca que me había dejado la vida. Amo los tatuajes y cuando ya no vi más mi cicatriz, sino el tatuaje, fue increíble. Elegí una serpiente porque representa feminidad y porque era el diseño ideal para cubrir el tipo de cicatriz que tenía’, contó la mujer.

Lily Munster (su verdadero nombre es Vanesa Carrizo) sólo pide algunos materiales de higiene, como alcohol o servilletas de papel, para realizar estos tatoos. ’Los tatuajes son parte de mi vida desde hace casi 20 años y éste es mi granito de arena para esas mujeres que luchan contra la enfermedad’, apuntó Lily.

Para aquellas mujeres interesadas pueden contactarse con Lily Munster al 154538467, al correo lilyart00@gmail.com o en Facebook/Cuerpo Pintado S.J.