La cantidad de años que un postulante a una vivienda del IPV lleva inscripto en los registros del organismo es lo que dará el mayor puntaje para acceder a una de las unidades que se van a entregar antes de fin de año.

El ministro de Infraestructura, José Strada, confirmó que ya está listo el borrador del reglamento que determina los criterios que se van a utilizar para entregar unas 2.000 viviendas de la llamada “demanda libre”, es decir de los inscriptos en el IPV, que se van a entregar antes de que termine el 2009, correspondientes al Plan Federal II.

El reglamento establece que un 5 por ciento de las unidades son para discapacitados y un 1 por ciento para los veteranos de Malvinas. Del 94 por ciento que queda, se dividirá en 3 sectores. Un tercio, de alrededor de un 59 por ciento, será para los que tienen más antigüedad en los registros, cerca de un 30 por ciento para los que tienen antigüedad media y el resto para los más nuevos.

Además, dentro de cada sector, pesarán las condiciones del grupo familiar, por ejemplo precariedad de la vivienda en la que habitan, si se trata de un soltero a cargo de la familia y cantidad de hijos, por citar algunas variables.

De los 65.000 inscriptos que calculan hay registrados, 5.000 corresponden hasta el 2003, que tendrán prioridad. Y el resto son los más nuevos.