�Se sabe que la televisión portuguesa tiene los derechos de todos los Mundiales de hockey sobre patines que se hagan. Por ahí, salen “camuflados”, como en Tourcoing, con el rótulo de “Es televisación de la organización”, según dijeron, pero los lusitanos tienen el poder absoluto en el tema. Acá llegaron con unas cámaras ultramodernas y diminutas (foto) pero de una potencialidad tremenda.