"Antes era un caso aislado, pero ahora estamos investigando tres hechos de niños de 8 y 9 años denunciados por delitos contra la integridad sexual. Nos llama la atención la cantidad de casos en el mismo turno del Juzgado y la edad de los menores. En uno de los hechos, incluso, ya fue confirmado el acceso carnal", expresó la titular del Segundo Juzgado de Menores, María Julia Camus.
Si bien la jueza no dio mayores detalles de los casos, indicó que en uno ya fueron constadas las lesiones del niño abusado; en otro aún no pueden determinar si hubo acceso carnal y en el restante siguen investigando las circunstancias para determinar si hubo o no conducta abusiva. Ninguna de las causas por ahora tiene resolución judicial.
Ante esta situación, es que la jueza Camus cambió los patrones normales de acción y le dio paso a un trabajo conjunto con Salud Pública. "Se trata de brindarles charlas a los padres de los niños que fueron denunciados, sean o no imputables. Es que más allá de las medidas judiciales que tomemos, los padres tienen la obligación de acompañar a sus hijos", apuntó Camus.
La jueza dijo que considera clave el tratamiento psicológico no sólo de lo abusados, sino también de los abusadores; para lo cual cree fundamental el acompañamiento de los padres. La psicóloga Johana Jofré explicó que en los casos de menores de edad que cometen abusos sexuales, los tratamientos psicológicos suelen extenderse por años. La profesional, en tanto, dijo que "no es normal" que un chico de 8 o 9 años abuse de otro de edad similar y opinó que puede tratarse de menores que fueron víctimas de abuso.
"A esa edad, un niño no está física ni psicológicamente en una etapa de exploración sexual que llegue al punto de querer tener acceso carnal, no es normal que pase. Por eso, se debe realizar un estudio profundo de cada caso. En general, se trata de chicos con historias traumáticas en los que el interés sexual se despierta precozmente debido a que sufrieron algún tipo de abuso temprano. Tampoco hay que descartar la estimulación erótica a la que los niños están expuestos incluso desde la tele; a la vez que en algunos casos se ha naturalizado compartir material pornográfico por celulares, tablets o computadoras", agregó.
Por otro lado, la jueza Camus consideró también que es necesario aplicar la educación sexual en las escuelas. "Es fundamental, porque el Estado no debe creer que la familia es el único elemento que puede educar sexualmente. Nos ha tocado tratar casos en los que los niños dijeron que no recibieron educación sexual en sus escuelas, sino que algo les dijeron en sus casas. O de recibir denuncias de chicas que sufrieron tal nivel de violencia en su primera relación sexual que parecía un abuso, todo por falta de información o por información inadecuada", expresó.
