La condena a Fujimori podría convertirse en un antecedente que permita investigar abusos en gobiernos anteriores, como el del actual mandatario Alan García, denunciado por la matanza de cientos de presos rebeldes durante su primera administración (1985-1990) y por la muerte de hasta 90 campesinos a manos de militares. Las guerras internas en Perú dejaron 69 mil muertos y nunca se procesó a los presidentes por los excesos cometidos.
