Ni siquiera entre los chicos hinchas de River y de los de Boca hubo una mínima rivalidad. Si hasta se ayudaron a colocarse los chalecos para salir a la cancha. Ayer se realizó Mini Fútbol Copa América, un evento en el que participaron los 250 chicos que asisten a las Escuelitas de Fútbol de la Municipalidad de Capital. Fue en el Estadio San Juan del Bicentenario y con el Fair Play como protagonista.

Los chicos se formaron en grupos de diferentes edades para representar a las selecciones de Brasil, México, Chile, Uruguay y Paraguay. Y fue en ese momento donde brilló el compañerismo. Cada país vio el ingreso de otro en total silencio y sin emitir ni un silbido.

Arrancó la competencia con partidos simultáneos en cuatro de las canchas alternativas del Estadio. El que atrajo todas las miradas fue el que disputaron los chicos de la categoría A de Chile y México. Estos jugadores, de entre 5 y 7 años dieron un gran espectáculo de compañerismo. Cuando el arquero chileno sacó con ambas manos y sin guantes un fuerte pelotazo contrario, se quedó quieto por el dolor que le provocó el impacto potenciado por el frío de la mañana. Ante esa imagen, uno de los jugadores mexicanos corrió para frotarle las manos y aliviarle el dolor.

En otra de las canchas jugaron los chicos de entre 12 y 14 años que representaron a Uruguay y Brasil que disputaron el partido como verdaderos profesionales, aunque con el cuidado de no pegarles a los contrincantes y, en caso de hacerlo, ayudarlo a levantarse y pedirle disculpas.

El torneo duró hasta pasado el mediodía, para darle tiempo a jugar a todos los chicos. Y culminó con mucha emoción, especialmente para los padres de los protagonistas que vieron orgullosos como sus hijos recibieron una medalla por haber participado del evento. No hubo un equipo ganador porque el objetivo del encuentro no fue la competencia para ganar un premio, sino la participación.