Ayer en la mañana, los montículos de granizo permanecían intactos en las calles jachalleras. Las veredas estaban llenas de hojas de árboles, ramas y charcos de agua. Esto, porque la tormenta que afectó a gran parte de la provincia el martes y miércoles, azotó sin compasión a Jáchal y lo convirtió en el departamento más afectado. En total hubo 25 personas evacuadas (es decir, 5 familias que se sumaron a las 25 de otros departamentos) y otras 535 que sufrieron filtraciones, grietas y roturas en sus casas. Además, hubo al menos 10 negocios del centro de este departamento que sufrieron derrumbes.
En cada cuadra hubo un panorama desgarrador. Las mujeres con escobas y secadores de piso trataron de sacar de las veredas los restos de los árboles que cayeron tras la tormenta, mientras que los hombres con palas y azadones intentaron romper los grandes bloques de hielo que se habían formado por el granizo, que ni el Sol que comenzó a salir pasada las 12, pudo derretir.
“Estamos trabajando sin parar. Tenemos 4 equipos distribuido para relevar a las familias afectadas”, dijo Shirley Pérez, la secretaria de Acción Social de Jáchal, que fue quien contó de las 70 familias afectadas (unas 560 personas).
Si bien las casas de estos 560 jachalleros no sufrieron grandes derrumbes, hubo muchas que tuvieron daños en los techos, paredes y colchones. Es que además de las filtraciones, en algunas viviendas el agua se metió por las puertas y subió hasta 50 centímetros. De estas 70 familias, 5 fueron evacuadas en la escuela de Educación Especial, mientras que las demás fueron asistidas con colchones, nailon, palos, ropa y comida.
“No sabemos qué vamos a hacer. Ya pasamos una noche en la escuela y no sabemos hasta cuándo vamos a tener que quedarnos acá”, dijo Laura Acosta, una de las mujeres evacuadas, mientras que otra contó que en su casa se quedaron hasta sin ropa seca.
Los que sí sufrieron grandes daños fueron los comerciantes. “Es que la mayoría tiene techos de chapa y estas placas cedieron por el peso de las piedras”, dijo el intendente Jorge Barifusa.
“Yo no sé qué voy a hacer. Se me cayó el techo de un tinglado que uso como depósito y se mojaron varias bolsas de alimento para perro y no sirven más, porque además se rompieron por el granizo”, dijo Mauro Pedernera, que es veterinario, mientras que el dueño de un supermercado, que está a 1 cuadra de la plaza central, contó que ellos según sus cálculos perdieron más de 100.000 pesos en mercadería.
“Yo tengo 58 años y nunca ví una tormenta como ésta. Miraba por la ventana y no podía parar de llorar”, dijo María Aróstica, mientras que su vecino propietario de un supermercado contó que calculaban pérdidas de más de 100.000 pesos. “Se nos mojó mucha mercadería”, agregó Fabián Rosell.
Este temporal entristeció al pueblo jachallero. Es que si bien no todos sufrieron pérdidas importantes, la mayoría tuvo algún inconveniente. Es que hubo cortes de luz, autos rotos y vidrios de las casas con daños. Además, por el temporal suspendieron la Fiesta de la Tradición. (ver aparte).

