El angosto pasillo que conduce hasta la precaria casa de los Castillo estaba colmado de gente. El dolor se percibía a la distancia. Es que la mañana les había traído una mala noticia. La bebé más pequeña de la joven pareja que vive en el asentamiento Mosconi, en Pocito, había sido encontrada sin vida en su cunita. Según fuentes policiales hay dos posibles causas del fallecimiento del bebé de dos meses: hipotermia o broncoaspiración (ahogo con vómito). Esta última provoca la muerte súbita (ver aparte). Si la autopsia confirma que la muerte fue por frío, los papás serán investigados, según dijeron desde la Policía.

Cerca de las 7 de ayer, Gisela, la mamá de la beba, contó que se levantó para darle la leche a su hijo más grande y cuando se acercó a la cuna, se dio cuenta que estaba muerta. Cuarenta minutos después llegó la ambulancia de Sifeme, y se confirmó la muerte.

Sentada en la puerta de su humilde casa y con su voz quebrada por el llanto, la joven dijo que no se había muerto de frío. ‘Ella estaba bien abrigadita y tapadita’, contó la mamá de 17 años, ante una de las hipótesis que manejaron los médicos de Sifeme.

Minutos antes de las 11 llegó el furgón de la Policía Científica para retirar el cuerpito del pequeño rancho de adobe. En ese momento la tensión subió al máximo. Es que mientras que los vecinos hicieron un cordón para que la Policía entrara, Gisela y Jorge (el papá de la pequeña) fueron retirados de la puerta. De esa despedida los gritos y el llanto de la pareja se contagiaron en los presentes. Hasta cerrada esta edición no se conocían los detalles de la autopsia.