Mariela Bustos, la mujer que pesa cerca de 250 kg y decidió pedir ayuda para enfrentar su obesidad después de conocer el caso del hombre que falleció tras llegar a los 350 kg, fue internada en el Hospital Rawson, ayer. Allí adaptaron una cama común para albergarla y ahora está siendo tratada por un grupo de especialistas que analizarán su estado con el objetivo de determinar qué pasos seguir con el fin de lograr su recuperación. De este modo, inició el camino hacia las 3 operaciones que necesita.

“La paciente fue atendida en su casa por personal del hospital desde que conocimos su caso hace una semana. Y hoy -por ayer- ingresó al Hospital”, comentó el jefe Técnico del Hospital Rawson, Jorge Mira Blanc.

Según el médico, analizaron distintas opciones para ver los detalles de internación de la mujer que tiene 41 años. “En el hospital hay 3 camas especiales para personas que son superobesas, es decir, que pesan más de 300 kg. El problema con el que nos encontramos es que estas camas miden 1,40 m de ancho y las sillas de ruedas, 1,20 m. Pero las puertas tienen un ancho de 90 cm. Por eso es difícil internarlas si necesitan ser trasladadas a distintas áreas del edificio”, comentó Mira Blanc. Y agregó que “sin embargo, al analizar a esta paciente notamos que su tamaño es menor al de un superobeso. Entonces se decidió adaptar una cama normal para ella. De ese modo pudimos internarla”.

Según el médico, ahora hay un equipo interdisciplinario que está atendiendo a Mariela para saber qué pasos seguir con el fin de que baje de peso antes de ser intervenida. Para eso, ya se le había indicado una dieta especial que estaba siguiendo en su casa. El viernes pasado, Mariela le contó a este diario que los médicos le habían informado que lo que primero que debía hacer era adelgazar para poder ser intervenida con el fin de extirparle dos hernias que tiene en su pierna izquierda. Luego, debía seguir perdiendo peso para que la operaran nuevamente y le colocaran un balón gástrico. Y recién después, cuando su peso fuera aún menor, le harían una tercera cirugía para realizarle un bypass gástrico.

SU HISTORIA

El caso de Mariela Bustos salió a la luz la semana pasada. Según contó, decidió pedir ayuda después de conocer el caso de Víctor Hourquebie, el hombre de La Bebida, en Rivadavia, que falleció mientras pesaba 350 kg. A partir de ahí se comunicó con las autoridades para solicitar que la internaran. Un equipo del Hospital Rawson llegó a su casa, la atendió y decidió someterla a una internación domiciliaria hasta que consiguieran los medios para internarla en el hospital.

Mientras estaba en su casa, ubicada en Rawson, Mariela relató que comenzó a subir de peso después de tener a su segundo hijo, como consecuencia de un problema de tiroides. Con el paso del tiempo, su problema de obesidad se fue complicando cada vez más hasta impedirle incluso seguir realizando su trabajo de empleada doméstica, lo que sucedió hace 4 años.

Anteriormente, fue internada 3 veces en el Hospital Marcial Quiroga, según ella relató, pero nunca pudo lograr un peso que le permitiera vivir normalmente. Fueron las hernias en su pierna las que la terminaron dejando prácticamente inmóvil. En los últimos meses, Mariela pasaba casi todo el día sentada en el comedor de la casa de su hermano y sólo se movía por las noches, para llegar a la pieza, lo que debía hacer ayudada por un bastón que él le construyó.

Ahora, Mariela tiene una nueva oportunidad de salir adelante y dijo que está dispuesta a hacer todo lo necesario para volver a tener una vida normal.