�Veinte años después del genocidio ruandés, Paul Rusesabagina, que se hizo famoso por salvar a más de 1.200 personas de esa matanza colectiva e inspiró el filme ‘Hotel Ruanda‘ (2004), recuerda que entonces temió por su vida ‘cada día‘.
Paul, gerente del Hotel Milles Collines en Kigali, perteneciente a una cadena belga, salvó de la muerte a unos 1.260 tutsis y hutus moderados. Rusesabagina -un hutu casado con una tutsi- convirtió, durante 100 días, el hotel en una fortaleza a la que no permitió que entraran las milicias hutus que asesinaron a cerca de un millón de tutsis, la etnia “rival”, con la que llevaban conviviendo siglos.
La historia la cuenta de forma estremecedora la película Hotel Ruanda, con un formidable Don Cheadle en el papel de Rusesabagina. Y la historia también la ha contado él mismo a través del libro Un hombre corriente, que presentó en el año 2007. Paul pudo haber huido, tuvo la oportunidad, pero prefirió quedarse.
Durante el genocidio utilizó su influencia y conexiones como administrador temporal del Hotel Milles Collines para refugiar a los tutsis de ser masacrados por la milicia interahamwe.
En los casi tres meses que duró ese baño de sangre, Rusesabagina, de 59 años, libró de la muerte a 1.268 personas gracias al ‘poder de las palabras‘, según confiesa a la agencia internacional de noticias Efe en una entrevista hecha mediante un cuestionario remitido por escrito.
