Dicen que en casa de herrero hay cuchillo de palo. Este refrán es el que mejor se adapta a la situación que está viviendo el mundo náutico local. Es que cada vez hay más vehículos para el agua, pero el caudal es cada vez menor. Es por eso que el Departamento de Náutica, que depende de Deportes, salió a alertar a los navegantes. Además, reforzó los controles para evitar accidentes. Esto es lo que informó Raúl Quiroga, al frente de la repartición.

En el último año registraron 70 nuevas embarcaciones de todo tipo. Es decir, desde motos de agua, hasta semirígidos que por lo general se usan para pescar. En total, Náutica tiene registrada 1.450 unidades. Este incremento hizo que pusieran más gente para controlar. Ahora hay 19 personas contra las 14 que había el año pasado. Están distribuidas en el dique de Ullum y el Cuesta del Viento. Lo que piden es que las embarcaciones tengan los papeles al día y cuenten con todos los elementos de seguridad. Los trámites se hacen en la oficina de Náutica que funciona en el Estadio Aldo Cantoni, de lunes a viernes.

Con el descenso del caudal de agua, el control también se está haciendo para evitar accidentes. En la actualidad, el Departamento de Náutica está apostado en la zona del perilago de Ullum, controlando diariamente el boyado debido a las características fangosas del terreno, como así también la aparición de pozos y árboles, lo que constituye una zona de alto riesgo para bañistas y embarcaciones. Otra de las cosas que están controlando es que la gente ingrese al agua por las zonas boyadas. En el caso del dique Cuesta del Viento, el ingreso de pescadores y navegantes se está haciendo sólo por Playa Lamaral. En todo este perilago está prohibido bañarse.

Las medidas fueron tomadas porque la provincia está atravesando uno de los peores períodos hídricos de la última década. Los caudales fueron aún más bajos que los pronosticados a inicios de temporada por la Subsecretaría de Recursos Hídricos y la situación es tan compleja que el dique Los Caracoles no está embalsando, sumado a la ya conocida bajante que muestra el Ullum. Para la distribución del caudal de agua que transporta el Río San Juan, se prioriza el agua para consumo humano e inmediatamente después el regadío.

El dique de Ullum muestra una imagen que refleja una bajante pronunciada. De acuerdo a los datos que maneja la Subsecretaría de Recursos Hídricos, la cota a máxima capacidad es de 768 msnm. Por estos días la cota alcanza los 763 m3/s, es decir bajó 5 metros, y para el mes de marzo se prevé que baje otros 7 metros y llegue a los 755 msnm. La actual situación, y la bajante estimada de 7 metros más, pone en jaque la operatividad de los concesionarios del perilago del dique de Ullum.