El impecable funcionamiento de la mina Gualcamayo, su construcción en tiempo récord -apenas 20 meses-, con una fuerte inversión -650 millones de pesos- realizada en los peores momentos de la crísis no son datos que ayer fueron destacados por empresarios y funcionarios por casualidad. La canadiense Yamana requiere ahora del apoyo político para poder concretar su más fuerte desafío minero: Agua Rica, un yacimiento catamarqueño tan grande como el binacional Pascua Lama, pero que está ubicado íntegramente en Argentina. Ayer en Jáchal hubieron varios indicios de que ese proyecto será ahora el tema que se asiente sobre los despachos nacionales. De Vido dijo que hoy recibirá a Peter Marrone en su despacho. Y cuando se le consultó concretamente sobre si el apoyo a la actividad que proclaman tambíen se extenderá a Agua Rica, De Vido dijo: “Mañana (por hoy) tenemos una reunión con el CEO de Yamana (Marrone) y por supuesto vamos a hablar de todos los proyectos”. Antes, en su discurso, Marrone dijo que “Gualcamayo es el primero de muchos proyectos más en este país”. Habló de Salamanca, 10 km al norte de Gualcamayo, de ampliar las exploraciones en la Quebrada del Diablo y destacó: “Agua Rica la vamos a hacer con el mismo espíritu e incentivo de trabajo. De una idea a una realidad”.