San Juan, 9 de abril.- Hace algunas semanas, un grupo de unos 15 enduristas pertenecientes a la Asociación Sanjuanina de Enduro y Rescate decidió salir a probar sus máquinas en una zona ubicada a unos 40 kilómetros al Sur de Bermejo, en Caucete, y se llevó una gran sorpresa, tan ingrata como real: 10 familias habían sufrido la caída de sus precarias viviendas a causa de un fuerte temporal de lluvia, viento huracanado y piedra que duró una hora, pero que arrasó con todo lo que encontró.

Ante esta complicada situación, los motociclistas se quedaron angustiados pero no de brazos cruzados. Les prometieron a los damnificados que les brindarían alguna solución, regresaron a la ciudad y de inmediato se pusieron manos a la obra. Consiguieron una importante cantidad de pallets, que generalmente se utilizan para transportes diferentes tipos de mercadería, con el objetivo de construir módulos habitacionales.

Utilizaron dinero propio y tiempo extra para ensamblar las piezas de madera, que cumplirán la función de paredes y techos de las nuevas viviendas. Para eso y para darle una mejor consistencia, necesitaron alambre, tornillos, clavos, chapas y fenólicos (placas de madera).

Una vez que lograron avanzar con las construcciones, lograron que les prestaran un camión para transportarlas, como así también camas, alimentos y ropa que la gente les donó para que la causa solidaria sea aún más completa y poder ayudar a las familias que prácticamente se quedaron sin nada.

Este fin de semana, los enduristas partirán a la zona caucetera en cuestión, con la única misión de armar al menos una casa, que será para una mujer y su hija que se quedaron sin un techo donde vivir. El primer paso será continuar con el ensamble de los pallets para luego rellenarlos con barro hasta llegar a una vivienda de adobe que pueda resguardar a las personas. Las medidas de los nuevos e innovadores módulos habitacionales serán de 8 metros de largo, 3,5m de ancho y 3m de alto.

La ambición solidaria del grupo de enduristas es muy grande, ya que piensa viajar todos los fines de semana para instalar al menos un módulo por vez y así poder ayudar a las 10 familias que quedaron prácticamente sin nada. No solamente sin viviendas y pertenencias, sino también sin varios animales, ya que las lluvias reventaron corrales y provocaron la muerte de cabras, cerdos y gallinas. Y, como si eso fuera poco, el agua que quedó estancada sirvió para fomentar la invasión de mosquitos y moscas que también son una amenaza para las personas.

Por eso, aquellos que deseen brindar algún tipo de colaboración (combustible, ropa, alimentos, repelente, agua, etc.) pueden hacerlo comunicándose al siguiente teléfono: 154410880.