Las bebidas isotónicas son las que se comercializan como “energéticas”. Estas presentan una ventaja. Si se consumen al finalizar la actividad física ayudan a reponer la pérdida de líquidos (ocasionada por la transpiración) y la energía (perdida con el esfuerzo). Las isotónicas están realizadas con 5 por ciento de azúcar, sodio, potasio, magnesio, cloro y zinc, entre otros minerales. Algunas contienen cafeína. Como son de rápida absorción pasan directamente al estómago. Es importante recordar que las bebidas isotónicas no deben mezclarse con alcohol. El sustituto natural de estos refrescos se elabora mezclando en partes iguales jugo de fruta y agua.
