Si para alguien era especial el partido de ayer, era para Matías Fissore (en la foto, con familiares y amigos), el volante central verdinegro que surgió en Rafaela es ídolo para los hinchas. Jugó uno de sus mejores partidos desde que está en San Martín. “Toda la semana fue especial, pero uno trata de defender la camiseta de San Martín y llevarnos el triunfo como pasó”. Duro en la marca, pura recuperación, mordió siempre, fue salida y hasta se animó a probar al arco. Lo que llevó a que los periodistas de Rafaela comentaran “algún día regresará, porque está igual y Rafaela lo necesita”. “Una parte de mi corazón está acá”, resumió.