Fernando contó que siempre tuvo admiración por los mozos, por lo que en la Fortabat justamente hizo un curso sobre gastronomía. Entonces, cuando salió la posibilidad de trabajar en el municipio de la Capital y vio la oferta laboral, no lo dudó. “Ya me dijeron que voy a trabajar atendiendo al intendente Lima”, dijo el albardonero.