Unas 20 personas se reunieron en la casa de la familia Gioja, todos familiares, para vivir juntos la consagración de María José junto a sus compañeras de la selección. Las sensaciones variaron con el correr de los minutos y la explosión de alegría se dio luego de que Argentina convirtiera el cuarto gol. El partido comenzó y a los pocos minutos la mamá de María José expresó: “No aguanto sentada, mejor lo escucho parada al partido”. Su hermana intentaba conectar la computadora para poder ver la imagen de la transmisión que se emitía por la página oficial del Mundial, y su papá, Juan Carlos, reclamaba que la señal estaba retrasada. La hermana fue la encargada de registrar todo esto con una filmadora para luego enviársela a su hermana junto con imágenes del casamiento de Juan Manuel que justamente anoche se realizaba. Los momentos de explosión se vivían cuando Jose, como le dice su familia, intervenía con una gran atajada y evitaba un gol. Pero el momento de mayor emoción se vivió cuando al finalizar el partido, María José por intermedio de la radio pudo saludar a su familia mientras ellos tenían la oreja pegada al parlante.
