San Juan, 6 de julio.- Francisco Licata había llegado al país desde Italia a los 25 años de edad. La invasión alemana generada en la Segunda Guerra Mundial hizo que trabajar en su país fuera imposible, razón por la cual decidió emigrar.

Estudió en Roma durante siete años y se había recibido de estilista; por eso apenas pisó suelo argentino instaló un salón en Buenos Aires y comenzó a trabajar con mucho éxito.

A los pocos años su abuelo, que vivía en San Juan, lo convenció de abrir una sucursal aquí.

Con casi 60 años de trayectoria, Licata falleció esta mañana, minutos antes de las 8, por causas que aún se desconocen.

Sus restos están siendo velados en Cochería San José y será sepultado mañana a las 10 en el Cementerio de la Capital.