Otro punto destacado que trae la reforma de la Ley de Educación Superior es que, a partir de ahora cada universidad podrá definir los requisitos de regularidad de sus alumnos. Hasta ahora los estudiantes debían aprobar como mínimo una materia por año y en algunos casos dos. Sólo las universidades de más de 50 mil alumnos (apenas 7 de un total de 53 instituciones) podían establecer sus propios criterios. Ahora todas podrán hacerlo y la idea es facilitar la condición de alumno regular como iniciativa para combatir la fuerte deserción en las universidades del país.