El ex goleador y el ex arquero coincidieron ayer en lo que represente Ortega actualmente para el equipo de la banda roja. “Ariel es el último gran ídolo de River”, no dudaron en afirmar casi al mismo tiempo, para no dejar dudas de lo que el jujeño representa en la actualidad para los hinchas y ex jugadores, más allá del reciente ascenso a Primera División.

Por ello es que para ambos volver a jugar con Ortega es un orgullo y por nada del mundo se hubiesen perdido el homenaje de hoy. “Es un placer acompañar a Ariel. Para mi es un gran amigo después de todo lo que vivimos y por eso disfruto de estar en San Juan para su homenaje”, dijo Enzo.

“Es un privilegio poder seguir en un campo de juego y sobretodo con lo que significa el homenaje a Ariel. Es un lujo poder compartir esto con él y eso habla de la grandeza de River”, confesó luego el “Goyco”.

Luego, ambos opinaron sobre el presente del Millonario. “No quiero criticar, todos tenemos virtudes y errores, Hemos vivido cosas duras y ahora hay que mirar para adelante porque River está donde debe estar. Hoy como hincha lo apoyo”, aclaró el uruguayo. Para que luego el guardametas diera su veredicto. “Con las manifestaciones que se están haciendo, el único perjudicado es el club. River es un grande que lo demostró con el año que tuvo llenando todos los estadio”.

Hoy, cuando la institución que comanda Daniel Passarella atraviesa por un momento tenso luego que se dejara afuera para jugar en Primera a dos de sus principales figuras del ascenso como Fernando Cavenaghi y Eduardo Domínguez -hoy integrarán el equipo de Ortega-, Francescoli fue consultado sobre su aspira a ser presidente. Cargo que por el momento no piensa, pero que en un futuro lo seduce. “Ser presidente de River todavía no lo pensé. Pero no lo descarto porque no sé que pasará con el tiempo. Hoy no estoy preparado porque no tengo una estructura y poner mi nombre por afecto no creo que sea el momento”.

Por último, el “Príncipe” quien tuvo su fiesta de despedida en 1999 en el Monumental, recordó una anécdota con Ortega. “Ibamos a la cancha de Boca y le dije que necesitábamos de él para ganar el partido porque sabía que nos podía dar el triunfo. Y así fue, hizo el gol de la victoria”.