Mary Garrido está jubilada. Toda su vida trabajó como docente, tanto en San Juan como en otras provincias. Y, según relató, esa experiencia laboral le dejó muchas enseñanzas, algunos sinsabores e imágenes muy fuertes, como la de un niño en Pocito: "Yo era directora de una escuela en el Sur. Y un buen día debimos hablar con un pequeñito que tenía algunos problemas de conducta dentro del aula. Le pedimos que se presentara al día siguiente con sus padres. Con total naturalidad nos contestó que su padre no iba a poder ir porque estaba preso. Después nos enteramos que estaba detenido por un delito muy grave, creo que un crimen", eso me dejó perpleja.