�La enseña formó parte de la IV División del Ejército de Los Andes, al mando de Juan Manuel Cabot, y encabezó la columna que atravesó la cordillera por el paso de Guana. Esta parte del ejército libertador tenía como objetivo confundir al enemigo realista.
Luego de que el general San Martín venciera a los españoles en la batalla de Chacabuco, Cabot se quedó con la bandera hecha en San Juan y se la dio a su hija Josefa. En 1868, la mujer se la donó a Bartolomé Mitre, quien se la entregó al Museo Nacional. Con la Ley 26.676, de abril de 2011, el estandarte fue restituido a San Juan.
Recién en abril de 2012 la insignia que hicieron las Patricias Sanjuaninas y que estuviera fuera de la provincia desde 1817, fue entregada en la Casa de San Juan en Buenos Aires. Desde julio de 2012, la bandera está con custodia en el Centro Cívico.