Los docentes y celadores de la Escuela Hogar José Manuel Estrada ya no tendrán que poner plata de su propio bolsillo para festejar, con una torta y jugo, el cumple de alguno de los alumnos. A partir de ahora el SMI, un servicio médico de emergencia privado, le festejará el cumpleaños a los 600 chicos que concurren a este establecimiento. Será en el marco de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE) a través del cual también se les dará asistencia médica y servicio de ambulancia gratuitos.
Según Cecilia Pantano, a cargo del proyecto, se eligió esta escuela albergue para brindarle este beneficio, por ser un establecimiento con matrícula numerosa y con muchos chicos de escasos recursos y situación de vulnerabilidad. Sostuvo que la idea de la empresa no sólo fue la de brindarles asistencia médica gratuita, sino también "darles un poco de alegría", sentimiento que contribuye con un crecimiento saludable. Dijo que, por este motivo, se le festejará el cumpleaños a todos los chicos, aunque cumplan años durante las vacaciones de verano.
"Este mes hacemos la primera fiesta y será para todos los alumnos, de Primero a Sexto grado, que cumplieron años en enero, febrero, marzo, abril, mayo y los que cumplen en junio, un total aproximado de 80 pequeños -sostuvo Cecilia Pantano-. Al regreso de las vacaciones de invierno, le festejaremos el cumple a quienes nacieron en el mes de julio. Y con una fiesta similar a las que se realizan habitualmente en un saloncito".
Cecilia contó que la primera fiesta será el próximo 9 de junio, en el comedor de la escuela. Con regalos para los 80 cumpleañeros, juegos infantiles, show de magia, torta, piñata y sorpresas para todos.
Por su parte, la vicedirectora de la Escuela Hogar, Silvia Soriano, dijo que toda la comunidad educativa está muy entusiasmada con este proyecto, ya que podrá concretarle el sueño a varios chicos que jamás tuvieron una fiesta de cumpleaños.
"Muchas veces, las docentes y celadores juntaban dinero para hacer aunque sea un torta sencilla a los chicos que cumplían años y que nunca tuvieron una fiesta -sostuvo Soriano-. Y con sólo verles la cara uno podía darse cuenta lo feliz que se sentían. Me imagino lo feliz que van a estar con una fiesta a lo grande".
