Por los retiros espirituales han pasado los más encumbrados políticos de la provincia. La convocatoria de la Comisión de Justicia y Paz ha servido para que hasta en los momentos más conflictivos de la provincia, dirigentes que no se podían ni ver y estaban fuertemente enfrentados hicieran una excepción y compartieran el mismo escenario con tal de no quedarse afuera de la jornada de espiritualidad.
El primero que se hizo, en 2002, dejó una anécdota que quedó grabada en la memoria. Era el tramo final de la gestión de Alfredo Avelín y un colaborador del entonces Gobernador vio por TV a Enrique Conti y a José Luis Gioja reunidos. Como en la Cámara de Diputados se estaba tratando un juicio político contra el mandatario, el funcionario creyó que el encuentro se trataba de una conspiración. Por eso, empezó a llamar a los medios para averiguar de qué se trataba. Al final, resultó que la propia hija del cruzadista, Nancy Avelín, estaba en el retiro. Incluso, habían sido invitados los ministros, pero ninguno fue.
La edición del año pasado fue en la antesala de la fuerte disputa electoral que renovó la mayoría de los cargos y predominó el clima de cortesía y reflexión.
