�El supuesto homicida es inimputable porque tiene 15 años y, en Argentina, los menores de 16 años no pueden ser castigados por más grave que sea el delito cometido. Eso sí, un juez de Menores ordenará investigar su entorno, internarlo y someterlo a pericias por su peligrosidad. Si los informes le son favorables, puede volver a su casa.