“Las van a atosigar con preguntas. Tranquilas, muestren su simpatía”, dijo Adriana Luluaga, miembro de la Comisión de Reinas, después de la presentación en el Centro Cívico. Ni bien bajaron del escenario, las chicas enfrentaron al jurado en una situación más íntima: un copetín. En el encuentro, en el que también había funcionarios del Gobierno, las candidatas tuvieron que saludar, conversar y posar para las fotos. Desplegaron su simpatía y aplicaron lo que han aprendido en la capacitación que están recibiendo desde hace dos semanas. La candidata de Rivadavia, por ejemplo, se mostró segura al probar el champán y comentó que “ya le siento el gustito, es que tuvimos una clase de cata de vinos”. Después, aprovecharon para saludar a sus familiares y amigos, como broche de oro a una noche llena de pruebas y ansiedad.
