Cristina no pudo contener el llanto, al igual que Gioja. Fue cuando en la pantalla se proyectó un video que sintetizó la reciente erradicación de la villa Genest y el traslado de sus habitantes a un nuevo barrio. La imagen que más los conmovió fue la de una madre y su hijo cuando festejaban en la vivienda que les acababan de dar, porque por primera vez iban a tener agua potable. Al punto que la Presidenta se acordó en su discurso y se volvió a emocionar.
El Gobernador se quebró una vez más frente a una de las familias que se acercó a recibir el acta de tenencia de su casa. El matrimonio iba acompañado por una nena en silla de ruedas. Gioja, sin dudarlo, respondió al pedido de Cristina para que le sacara una foto con los tres.
