El público que fue a ver al seleccionado argentino a la cancha de River se mostró tan frío como la noche, contagiándose con lo poco que le brindaron los dirigidos por Diego Maradona. Desde temprano el público se acercó al estadio Monumental, sabiendo que las localidades estaban agotadas, con mucho entusiasmo. La presencia en cancha de Lionel Messi, Carlos Tevez, Juan Sebastián Verón y Sergio Agüero generaron en los hinchas mucha expectativa en la previa. Todo eso, sumado a la presencia de Maradona en el banco de suplentes, provocaron que la cancha estuviera llena, que se agotaran las localidades y que el Monumental fuera un “hervidero” en el arranque del partido. La presión y la ganas con las que salió a jugar el equipo argentino contagió a la gente, que deliraba cada vez que la pelota pasaba cerca de Messi. Pero eso duró poco, porque a medida que crecía Colombia y bajaba el ritmo Argentina las tribunas fueron pasando a ser una verdadera postal. Si la noche era fría, lo que transmitía el conjunto argentino lo era mucho más y por eso se quedaron todos helados viendo correr “sin ton ni son” a los dirigidos por Maradona. Lo que sucedió al final del primer tiempo fue una muestra de lo que ocurría en el estadio Monumental, cuando sólo se escucharon, como si fueran locales, los gritos de los colombianos. El gol marcado por Daniel Díaz en el segundo tiempo sacó de la modorra a los espectadores, quienes se sacaron un poco las ganas de gritar, pero nuevamente duró poco, porque cuando los colombianos se volvieron a hacer dueños del partido los temores se hicieron presentes en el Monumental. El final del partido encontró a los jugadores abrazados a una ilusión y a la gente siendo espectadora de ese festejo, sin sumarse de manera emotiva, sabiendo que el fútbol estuvo ausente sin aviso.
