�Esta temporada, el clima tiene a mal traer a la producción frutihortícola argentina, ya sea con lluvias, granizos o altísimas temperaturas. En Entre Ríos, el presidente de la Asociación de Productores Hortícolas, Mario Bevilacqua, dijo allí que el escenario ‘’viene bastante complicado, porque el sol ha quemado los cultivos. Se ha perdido el 80% de las verduras de hoja fina’’. Para José Luis Viard, presidente de la Asociación de Productores de Duraznos de Mendoza, “este régimen de lluvias anormal seguramente afectará la calidad de la fruta, agravado por granizo en distintas zonas, generando de esta forma condiciones propicias para podredumbre. Esto seguramente incidirá en la calidad y cantidad de la cosecha tanto para mitades, como para pulpa”.