Mamá de un nene de seis años, Valeria Muller no paró de agradecer a su familia. “´Sin ellos sería muy difícil mantener el nivel competitivo que tengo. Ahora mi hijo se quedó con mis padres y yo llegué a San Juan con algunas complicaciones de entrenamiento. Es muy complicado conciliar todo para poder dedicarme por completo a prepararme, por eso destaco el apoyo de mi entorno´´, señaló quien dijo que por ahora tiene todas sus camisetas de campeón guardadas en un ropero. “´Cuando me retire las pondré en algún lugar especial para recordar todas estas alegrías´´, confió.