Su decisión de salir después del partido sin hacer declaraciones fue sorpresiva para muchos porque Mauricio Magistretti no es de esas reacciones. La semana había sido complicada y el entrenador no quiso hablar en caliente después de la victoria ante Central Córdoba de Santiago del Estero. Por eso, prefirió salir de la cancha sin pasar por los vestuarios. Ayer, se refugió en su casa, en sus afectos en Mendoza sin romper ese silencio que le pertenece.
