Con poca luz, bajo unos árboles y entre unos ligustros, el rincón con conforman unos bancos de cemento se convirtió, según los vecinos, en un lugar donde ya los niños no juegan cuando cae el sol. Y es que ahí suele juntarse un grupo de personas que se droga y hasta tiene relaciones sexuales, circunstancias que tiene preocupados a los habitantes del barrio Cattani, en Concepción. A tal punto, que los vecinos prefieren que saquen los bancos y en su lugar pongan farolas.
El sector en cuestión da a calle General Acha, entre el penúltimo y último monoblock. Son cuatro bancos de cemento y pintados de azul, que al estar resguardados por los árboles y arbustos, queda apenas iluminado durante las noches. ‘Cuando se juntan ahí, se siente el olor a marihuana y uno ve que también toman alcohol. Y vaya uno a saber qué otras cosas consumen’, contó Juan Castro, un vecino.
‘Pero eso no es todo. Hay veces, y a mí me ha tocado verlo, que se bajan los pantalones y tienen sexo ahí mismo, sin importar si hay gente grande o niños. Hasta hace unos cuatro o cinco meses, acá había una guardia policial permanente, pero la sacaron y empezaron estos problemas‘, agregó el hombre.
‘Los fines de semana es peor, porque se juntan muchas personas en ese rincón. Creemos que la solución es modificar el sector, erradicando los bancos y poniendo unas farolas. Así va a estar más iluminado y esta gente no va a tener dónde sentarse‘, dijo otro vecino, que optó por no dar su nombre.
El barrio Cattani está conformado por 78 departamentos distribuidos en monoblocks y fue entregado en 1986. Y aunque los vecinos afirmaron que desde hace años sufren problemas de inseguridad, se acrecentaron en los últimos tiempos. Dijeron que los arrebatos son moneda corriente, al igual que los robos en los departamentos, al extremo de que a una familia le bajaron un lavarropas desde el primer piso.
También reclamaron mayor limpieza de los espacios comunes y de las cunetas que rodean al barrio, que tienen agua estancada. Para eso, no sólo pidieron ayuda al municipio, sino también el compromiso de otros vecinos. ‘Hay gente que saca la basura a cualquier hora y termina toda la mugre tirada porque los perros rompen las bolsas. Creo que si nos unimos entre las autoridades municipales y los vecinos, podemos hacer que el barrio vuelva a ser un lugar hermoso‘, agregó Castro.

