En la madrugada del 24 de febrero de 1999 dos chicas que habían venido de Buenos Aires de vacaciones a San Juan, fueron violadas por 9 de los 12 jóvenes que las llevaron al camping “El Pinar”, en Rivadavia. Las por entonces jóvenes eran amigas de al menos uno de los implicados y por eso accedieron a subirse a un viejo Fiat 600 con tres de los muchachos. Cuando estuvieron arriba, fueron obligadas a ir a donde no querían y a someterse a los actos más aberrantes: una de las víctimas era virgen y fue ultrajada por 9 de sus victimarios. La otra fue violada por dos y para evitar un vejamen mayor simuló haber sufrido un ataque. Con el tiempo, el conmocionante caso terminó con nueve de los acusados investigados y condenados. Pero tres de ellos quedaron sin castigo, es más, dos de esos sospechosos ni siquiera estuvieron presos.

La banda que robó y violó

Entre el 22 y 23 de julio de 1998 dos parejas sufrían lo peor a manos de una banda de tres delincuentes que, a punta de arma, los redujeron a golpes, violaron a la mujeres y les robaron lo que pudieron. La primera pareja atacada fue sorprendida en el Monumento al Deporte en el Parque de Mayo y desde allí fueron trasladados en su propio auto a punta de arma hasta Rawson. En el camino se toparon con otra pareja y quisieron llevarse a la mujer, pero el hombre se resistió y lo balearon. Ese día violaron y robaron y repitieron la maniobra al día siguiente con otra pareja en el Parque de Rawson. Dos años después, un tribunal aplicó duras penas a los tres implicados.