En Ullum, todos saben que cuando se habla del “club de la familia”, se refieren a Juventud Ullunera. Es más, hasta una de las paredes del predio tiene la frase pintada en azul. Y todo porque es la institución deportiva más vieja del departamento y es usada por todos. Ahora, el club de 98 años, corre riesgo de desaparecer por una deuda de 60.000 pesos que tienen los directivos con un abogado. Desde el club dijeron que irán al Gobernador a pedir ayuda.
El club se fundó el 12 de octubre de 1915. Y lo armó un grupo de amigos. Uno de ellos fue el abuelo de Alfredo Alí, el actual presidente de la institución. Según Policarpo Montaño, hijo de otro de los fundadores y uno de los socios más viejos que queda, Juventud nació antes de 1915, sin embargo, el acta fundacional se firmó hace 98 años. Así fue que, tuvo tres sedes antes de llegar a calle Malvinas Argentinas, en el centro del departamento, donde está en la actualidad. Había funcionado en dos fincas y en un terreno que les prestaron. Fue en 1996 que la Cámara de Diputados le cedió el terreno donde hoy está la cancha de fútbol, un playón con escenario y dos construcciones que funcionan como cantina y administración.
Juventud Ullunera, comenzó a vivir sus momentos más amargos hace dos años cuando perdió un juicio de posesión veinteañal que inició una mujer que vive en el predio desde antes que la Legislatura donara el terreno al club. Tras el litigio, Margot de Sanz se quedó con la casa y con el terreno que la rodea. Entonces, la Justicia dictaminó que el club tenía que pagar los honorarios del abogado litigante. Las actuales autoridades de la institución dijeron que no saben por qué la gente que dirigía el lugar en esa época, no pagó la deuda.
Lo cierto es que hace unos días recibieron una notificación mediante la que se los intima a pagar unos 60.000 pesos. Si esto no se hace, el terreno donde está el club, será embargado.
Ante este panorama, los directivos pidieron audiencia con el gobernador José Luis Gioja, a quien piensan pedirle un subsidio para saldar la deuda. ‘Si hay meses que no podemos juntar ni los 600 pesos para pagar la luz‘, dijo Alí.
El apodo ‘el club de la familia‘ se lo puso la misma gente de Ullum. Es que siempre tuvo sus puertas abiertas para las fiestas solidarias, los egresos de los alumnos, las veladas de las escuelas, los bailes de carnaval y hasta los recitales más importantes que fueron al departamento. Sin embargo, la mayor concentración de gente siempre giró en torno al fútbol. Hoy el club tiene varias categorías y tiene hasta una escuelita de fútbol.

