Carmen Rizzetto no pudo contener su emoción cuando volvió a ver la cocina a leña que usaba hace 35 años, para preparar dulce junto a sus alumnos durante las clases de Industrialización. Estaba en una de las aulas de la escuela Juan José Paso, en la localidad de Las Tapias, junto a un centenar de objetos que serán los encargados de contar la historia de Angaco. El próximo miércoles quedará inaugurado el primer museo histórico departamental, un proyecto que nació por la iniciativa de la comunidad educativa y que llegó a concretarse gracias a la colaboración tanto del municipio como de los propios vecinos.
Los alumnos de Segundo de la escuela Juan José Paso se sienten orgullosos, ya que gracias a su inquietud nació la idea de hacer un museo en Las Tapias. Durante una clase le preguntaron a su maestra para qué servían las cosas viejas que tenían sus abuelos. Para darles una respuesta, la docente organizó en la escuela una muestra de objetos antiguos y convocó al historiador angaquero Augusto César Olmos para que se encargara de contar no sólo para qué se usaban, sino en qué condiciones y circunstancias. Entre otras cosas contó que para los casamientos o cualquier otro tipo de evento social cada familia llevaba su propio farol para que hubiera suficiente luz en el salón.
Según las docentes de la escuela, la muestra fue un éxito. Sobre todo por la colaboración de la comunidad. Contaron que los vecinos prestaron, desinteresadamente y entre otras cosas, radios, planchas a solvente, bombas de agua, una vitrola y mimeógrafos de 150 años de antigüedad para ser exhibidos. "Esto ocurrió hace dos años y fue tanto el entusiasmo y la colaboración de todos que decidimos abrir el primer museo histórico de Angaco -contó Nancy Lovuolo, directora de la escuela Paso-. Y desde ese momento creció aún más la colaboración para abrir un lugar donde la gente pudiera conocer la historia del departamento a través de objetos y fotografías de las familias tradicionales de esta tierra".
La directora contó que los vecinos donaron o dieron en comodato (a préstamo por determinado tiempo con devolución al cumplirse el lapso establecido) cientos de objetos antiguos de uso cotidiano y álbumes familiares. Y que el municipio de Angaco pagó la restauración de los mismos y contrató a dos personas para que sean los guías del museo, mientras que el propietario de la ex bodega Da Rold cedió en comodato por cuatro años la casona de adobe y techo de caña que hay adentro del predio para que allí funcione este centro de exposición.
"El próximo miércoles a las 10 de la mañana, con la inauguración, termina el sueño de tener un museo departamental, pero comienza el desafío de mantenerlo y expandirlo -sostuvo Nancy Lovuolo-. Creemos que va a crecer porque más vecinos querrán colaborar con sus antigüedades, y porque seguro tendrá muchas visitas, ya que funcionará sobre la calle 21 de Febrero, paso obligado para llegar al cementerio departamental".

