El espacioso terreno que quedó tras la erradicación de la villa ubicada en Benavídez, entre Mendoza y Tucumán, y que iba a ser destinado a un parque, sigue en proceso de estudio técnico y no hay fecha de inicio de obra. El lugar hoy adquiere mayor valor ante la necesidad de nuevas viviendas, pero el intendente Tello indicó que allí no puede instalarse ningún tipo de construcción edilicia. “Estimamos que mientras estuvo la villa se hicieron más de 300 pozos para letrinas, más las perforaciones para agua de la época del ferrocarril. Por eso, sólo puede compactarse el terreno y hacerse un parque”, dijo el funcionario.