En los sitios on-line olivícolas del mundo se hace eco la mala situación que atraviesa Europa debido a que disminuyó su producción e intentan combatir una plaga. La producción global del aceite cayó en un 30% el año pasado. Esto se debe a que España, productora del 40% del aceite de oliva del mundo, experimentó un verano inusualmente caliente en 2014 y tuvo la peor cosecha en casi 20 años, afirmaron los granjeros de ese país. Para cumplir la demanda de exportación, los productores españoles agotaron sus reservas. A esto se sumó que la cosecha de 2015-2016, también ha resultado débil, debido de nuevo a tres semanas de mucho calor en julio de 2015, que hicieron que grandes cantidades de olivas maduraran demasiado rápido.
Ahora el Consejo Internacional de Olivas espera que España produzca 1,2 millones de toneladas de aceite de oliva, más que el año pasado, pero aún por debajo de los 1,8 millones de toneladas que produce en promedio.
El problema no lo tiene sólo España. En el sur de Italia, millones de árboles de olivo, que producen el 20% del aceite mundial, han sido atacados por una enfermedad mortal al punto de tener que sacrificar las plantas para contener el brote.
Otra mala noticia mundial es que el consumo de aceite de oliva ha bajado un 7% en 2015, según el Consejo Internacional de Olivas.