Haití recibió ayer una pieza vital de ayuda humanitaria, el buque estadounidense “Comfort”, todo un hospital acuático dotado de quirófanos y unidades de cuidados intensivos.

Dotado con doce quirófanos y un millar de camas de hospital, casi la mitad preparadas para los heridos cuya vida corre peligro, el buque está considerado una pieza vital en el socorro humanitario ofrecido por EEUU al país antillano, azotado por un terremoto de 7 grados en la escala de Richter el pasado 12 de enero.

El esperado “Comfort”, dotado con 600 médicos y un millar de camas de hospital, llegó ayer a las costas de Haití y de inmediato recibió sus primeros pacientes, un niño de seis años y un joven de 20, cuyas vidas corrían peligro.

Según fuentes del Comando Sur, el niño, que tenía la pelvis aplastada, con perforación en la vejiga y la uretra, y el joven, con el cráneo roto y posiblemente una cervical quebrada, fueron trasladados en helicóptero del portaaviones “Carl Vinson” al “Comfort”, que cuenta con varios quirófanos bien dotados y una unidad de cuidados intensivos, donde quedaron ingresados.

Al llegar, recibieron de inmediato la atención de los médicos del “Comfort” que, según narraron en Twitter, estaban ansiosos por comenzar a prestar ayuda al país caribeño, asolado por un terremoto de 7 grados en la escala de Richter el pasado 12 de enero.

Tanto el niño como el joven habían recibido ya atención médica en el “Carl Vinson”, pero dado que sus instalaciones médicas son más limitadas, se decidió trasladarlos de inmediato al “Comfort”, ante su gravedad.

El “Comfort” es una gran nave de 272 metros de eslora, con un desplazamiento de casi 65.000 toneladas, y capaz de prestar una atención médica similar a la de un hospital tradicional.