El tanto de Mauro Bogado a los 7 minutos del segundo tiempo fue un verdadero golazo. Una bomba que hizo estallar el Hilario Sánchez y a partir de ahí inyectarle a sus compañeros que ese énfasis con el que grito su obra, podía ser el nexo para ir por más y ganarlo. Y pudo lograrlo, pero erró en la definición. No obstante, lo de Bogado, quien cada vez esta más cerca de recuperar el nivel que tuvo en Primera División antes de cortarse los ligamentos marcaron uno de los camino para ser un baluarte. El mismo al que le puso su sello característico al gol porque no pierde su pegada, su sello y con el que ya le ha dado varias alegrías al Verdinegro.
Ayer su zapatazo, medido fue a colarse al ángulo superior derecho del arquero de Crucero Germán Caffa. Y fue una obra maestra, porque cuando se perfiló de derecha lo taparon, pero no renunció a sus principios, pisó la pelota, la cambió de pierna, y cuando vio el hueco sacó el zurdazo impecable que tuvo destino de red.
"El gol fue lindo, pero con bronca porque no hicimos lo que pensábamos", dijo al respecto el volante por derecha tras el empate final, quien desde el tanto que le marcó a Argentinos Juniors en Primera, también por la misma vía pero de visitante y que lo festejó en ese entonces con su mamá que estaba en la tribuna, no había podido hacerse presente en el arco rival.
Pero más allá del gol y esa felicidad interna por marcar, hizo una autocrítica también. "Estuve muy impreciso, eso lo noté y siento que todavía me falta para recuperar mi nivel", para agregarle con respecto al rendimiento global del equipo: "Nos falta tranquilidad para controlar la pelota y poder liquidar los partidos. El equipo tuvo actitud, pero la desesperación y abusar del pelotazo nos complicó en la resolución del partido".
Mauro terminó siendo de uno de los puntos más altos, en base a que siempre es quien empuja al equipo a ir por más. A no bajar los brazos y darle para adelante más allá que Crucero del Norte ya se había metido contra su arco para no quedarse con nada.
Y así como fue un abanderado para la reacción cuando el partido estaba perdido, fue el primero en analizar lo que le está faltando al equipo para encontrar su lugar en la cancha, despegar definitivamente y poner a San Martín en el lugar que se merece.
