Además del windsurf, el dique Cuesta del Viento ya tiene en el kitesurf a un complemento perfecto para atraer más turistas. El crecimiento de la actividad a nivel nacional y local hizo que para esta Semana Santa, el encuentro llamado ‘KiteFest’ estrenara el reacondicionamiento de una playa y mejoras en los caminos de accesos por parte de la Municipalidad de Iglesia, que de paso lo promociona en folletería y anuncios publicitarios, en otra muestra de la apuesta que hace por la modalidad. El ‘KiteFest’ arrancó el jueves y se extenderá hasta mañana, con más 70 participantes de distintas partes del país, que trajeron a sus familias y que contagiaron al público con la adrenalina que generan los barriletes del agua. El evento del fin de semana largo es uno de los atractivos turísticos que ofrece Iglesia, que tiene 100 por ciento de ocupación hotelera, al punto que debieron recurrir a casas de familia para alojar turistas, según informaron desde la Dirección de Turismo de ese departamento.

‘El kite surf sigue creciendo, cada vez lo practica más gente y nos llegan nuevos visitantes. Así que decidimos invertir para mejorar las condiciones de una playa exclusiva para esta disciplina y también patrocinamos el KiteFest’, dijo Daniel Cueva, director de turismo de Iglesia. Los caminos de acceso a la llamada Playa Lado Oscuro fueron mejorados y en la costa trabajaron con maquinaria pesada para emparejar la superficie y limpiarla de malezas. La Asociación Sanjuanina de Kitesurf (ASK) es la beneficiaria en Playa Lado Oscuro y su presidente, Marcos Noguera, no ocultó su asombro por el fenómeno. ‘Hace cinco años éramos 3 personas haciendo kite en San Juan y hoy somos 50 sólo en la ASK. Ahora logramos tener una playa propia para el kite y en este encuentro contamos con visitantes de Córdoba, Buenos Aires, San Luis, Mendoza y de ciudades como Bahía Blanca y Viedma’, comentó Noguera.

A un viejo colectivo con grafitis, lo primero que instalaron en la playa, ahora le sumaron un parador con terraza y sillones de cuero, en los que los jóvenes se desparraman para ver las maniobras en el lago.

Para animar, un DJ mixtura música electrónica y más allá, los niños no le dan tregua a una cama elástica.

En el lago, setenta navegantes, que a los lejos se mezclan con los windsurfistas de otras playas, le dan a Cuesta del Viento un festival de color en esta Semana Santa.

Según Noguera, para ver el ‘KiteFest’ sólo se pide una colaboración de $20 por auto, a cambio de una calcomanía que habilita a asistir todo el fin de semana.