Las heladas invernales de 2011 ingresaron en el grupo de las peores de la década, según dijeron los productores, ya que azotaron 7 mil hectáreas de olivos en 25 de Mayo, San Martín, Caucete, 9 de Julio y una porción de Sarmiento. El daño llevó al Gobierno y a los empresarios a plantearse la alternativa de reconvertir los cultivos a otros más resistentes como el pistacho o la vid. El hecho de plantar olivos en zonas propensas a fuertes heladas se debió -según circuló en el mundillo olivícola- al desconocimiento de los inversores foráneos que, atraídos por beneficios impositivos y tierras baratas, compraron a ‘’ojos cerrados’’.
