"En las noches se despertaban y lloraban de frío y hambre. Te partían el alma y a veces nos acercábamos a darles algo de comer. Pobrecitos, no es vida la que llevan", se afligió una mujer, vecina del lugar, sobre los tres hermanos de 13, 11 y 8 años que fueron encontrados solos, enfermos y con hambre, ya que su madre pasa apenas unas horas por día con ellos y el padre dejó la familia hace dos años. El rescate de los niños se produjo en la medianoche del miércoles en un ranchito de Alto de Sierra, luego de una denuncia a la Seccional 31ra de Santa Lucía. Después tomó intervención la Dirección de la Niñez, Adolescencia y Familia, quien llevó a los hermanitos al Hogar San Benito, donde permanecerán los próximos días. Los padres, al cierre de esta edición, no los habían reclamado.
El caso, aunque no es tan severo, hizo recordar al de los cinco hermanos Mondaca, quienes hace poco más de una década vivían en un ranchito en Albardón, en estado de total abandono y con distintos grados de discapacidad mental. Los encontraron sucios y desnutridos y los ubicaron en un hogar sustituto, para que pudieran seguir todos juntos.
La situación es dramática y las autoridades encontraron a tres de seis hermanos mal abrigados, sucios, con problemas respiratorios que obligaron ayer a una atención en el hospital, y sufriendo hambre. Según los vecinos, al menos hacía dos días que los pequeños no comían. Y esta situación se repetía desde hace meses, luego de que la madre de los niños, Patricia Ceferina Olivera, de 39 años y quien tiene retraso mental, encontrara una nueva pareja. "Ella se pituquea, se arregla y tipo 8 de la noche, se va. Vuelve al otro día como a las 5 de la tarde, se arregla y se va de nuevo", contó otra vecina.
Los niños que fueron llevados al Hogar San Benito se llaman Marcelo (13, quien también sufriría un retraso mental y va a una escuela diferencial en 9 de Julio), Franco (11) y Federico (8) y son los varones de seis hermanos. La mayor, Laura (17), está embarazada y, enemistada con su madre, dejó la casa hace un tiempo. La segunda es Daniela (14) y reside con el padre, mientras que Cecilia, de 12 años, fue llevada el miércoles pasado por su madre y hasta ayer tampoco sabía que sus hermanos no estaban en casa. Sobre Cecilia, las autoridades dijeron que no tenían información y que iban a rastrearla.
La pieza de un monoambiente está sobre la calle Talcahuano y le pertenece a un hermano de Patricia, Ramón Eliseo, quien aparentemente sufre un retraso mental y ya tendría denuncias por problemas con sus vecinos (dicen que pone música a todo volumen y que cuando se violenta suele largar bolsas de excremento y piedras a las casas lindantes). A ese rancho sin baño y con chapas en lugar de vidrios en las ventanas llegó Patricia luego de que no pudiera pagar el alquiler donde vivía tras el abandono de su esposo, quien tiene otra familia.
"Esos niños son como los pollitos, porque se acuestan tempranito, pero debe ser por el hambre. Y con estas heladas, en la mañana los ves con una remerita y descalzos, lavándose la cara en el surtidor que da a la calle. Se ponen el guardapolvo y se van a la escuela. Yo no entiendo cómo una madre puede dejarlos solos, tan chiquititos", contó indignada una vecina.

